Muchos nutrientes son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo. Normalmente, se pueden extraer con una dieta equilibrada, pero la dieta moderna típica no proporciona una ingesta suficiente para la mayoría de nosotros.

Los minerales son tipos específicos de nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. Una deficiencia mineral ocurre cuando el cuerpo no obtiene o absorbe suficiente sustancia. Hay cinco categorías principales de deficiencias minerales: calcio, hierro, magnesio, potasio y zinc.

Cuando tiene deficiencias y ya no puede funcionar correctamente, el cuerpo da ciertas señales que debemos tener en cuenta. Cada uno está asociado con la falta de un mineral:

Disminución de la densidad ósea

La falta prolongada de calcio puede conducir a una disminución en la densidad ósea llamada osteopenia. Si no se trata, la afección puede convertirse en osteoporosis grave, lo que aumenta el riesgo de fracturas óseas en adultos mayores.

Además de ser necesario para tener huesos y dientes fuertes, el calcio también es compatible con el funcionamiento adecuado de los vasos sanguíneos, músculos, nervios y hormonas. Otros síntomas de una deficiencia de calcio incluyen entumecimiento, hormigueo en los dedos, fatiga, falta de apetito y latidos cardíacos irregulares.

Anemia

La anemia, una condición en la cual la sangre no contiene glóbulos rojos sanos, generalmente es causada por una deficiencia de hierro. Sin ella, el cuerpo no puede producir suficiente hemoglobina, una sustancia que permite transportar oxígeno. Como resultado, la anemia causa fatiga y dificultad para respirar.

Fatiga y náuseas

El cuerpo necesita magnesio porque está involucrado en muchas reacciones químicas, por lo que cuando sus niveles son bajos, las funciones básicas del cuerpo comienzan a fallar.

Estas funciones incluyen respuestas que controlan el azúcar en la sangre y la presión arterial, la función adecuada de los músculos, los nervios y el cerebro, el metabolismo y la producción de proteínas. Los primeros signos de deficiencia de magnesio pueden ser fatiga, debilidad, pérdida de apetito, náuseas y vómitos.

Si no se trata, los síntomas incluyen entumecimiento, hormigueo, calambres musculares, convulsiones y ritmo cardíaco anormal.

Estreñimiento

El estreñimiento, la hinchazón, los calambres y el dolor abdominal son signos de que el cuerpo necesita más potasio. El mineral es necesario para la contracción muscular, la función cardíaca adecuada, la transmisión de señales nerviosas y la transformación de carbohidratos en energía.

La deficiencia severa de potasio puede causar parálisis muscular o latidos cardíacos irregulares que pueden ser fatales.

Baja capacidad para combatir infecciones y curar heridas

El zinc juega un papel esencial en el cuerpo, pero el más notable es el de combatir infecciones y curar heridas. Una deficiencia puede conducir a la pérdida de apetito, sabor y olfato, crecimiento lento, pérdida de cabello e impotencia, además de retrasar la curación del cuerpo.

 

Si su cuerpo comienza a darle una o más de estas señales, comuníquese con su médico. Así, podrá iniciar cuanto antes con un tratamiento específico para su problema de salud.